“Recuerda, recuerda el 5 de noviembre, el complot de la pólvora y de la confabulación”
V de Vendetta es una novela gráfica que centra su historia en una hipotética Inglaterra de finales de la década de 1990, posterior a la también imaginada Octava Guerra Mundial. En un país arrasado por la guerra nuclear, el partido fascista “Norsefire” ostenta un poder que resulta opresivo y coartador con lo que parecen más súbditos feudales que ciudadanos. Así surgirá la llamativa figura de V, el cual, a simple vista, parece un reivindicador que lucha contra ese régimen dictatorial, pero que se va desvelando poco a poco como un ser totalmente desquiciado y ansioso de una propia venganza personal… ¿o no?
“El pueblo no debería temer a los gobernantes, sino los gobernantes al pueblo”
Así pues V de Vendetta no trata simplemente de narrar una historia, sino que busca encontrar en el lector la reflexión sobre el papel de los gobiernos y de la sociedad, en el grado en cuan permisiva pueda mostrarse para con ellos. Mediante la vendetta de V, se nos muestra la personalidad del protagonista, presentado ya en el primer capítulo como “el villano”, encontrándonos cara a cara con un héroe totalmente atípico, un antihéroe, esa figura torturada que acabará por calar hondamente en el lector, en una relación que bien puede pasar del amor al odio o viceversa. El guionista utilizará ese recurso para presentarnos también la historia de un casi Mesías o superhéroe humano que puede que no lo sea tanto. Es este juego de la ambivalencia y la posibilidad del cruce de la fina línea entre lo correcto y la cordura lo que mueve mayormente este trabajo.
V de Vendetta, ¿Una crítica a una realidad política?
Al plantearnos Moore la consecución de una libertad mediante la elección propia, tal y como muestra en la intensa apertura de ojos a Evey por parte de V a la mitad, aproximadamente, del cómic, también nos enfrenta a una sociedad a la cual él mismo quería hacer un claro llamamiento. La masa como ente totalmente manejable por un gobierno plasmado como un hombre gordo y feo, como un fantoche corrupto, rodeado de multitud de pantallas con imágenes de cámaras de seguridad, tal como sucede en la novela “1984” de Orwell. Así pues la novela se basa en la capacidad de elección del ser humano como base de la propia evolución en la vida y en como un cambio en cada una de las experiencias vitales de una simple persona, puede dar paso a una permuta a un nivel más amplio como el del mismo Estado. La propia elección y la propia voluntad por cambiar y nadar a favor o en contra queda en una decisión personal y es el nacimiento del espíritu del cambio en las personas lo que hace que los países se rijan por unas normas u otras. Es ese miedo infantil al gobierno el que hace que, parafraseando a Hesse en Demian, “el polluelo muera antes de haber nacido” y es precisamente ese huevo el que V pretende romper, para revolucionar, primero la vida diaria y posteriormente un grado superior de la existencia grupal y social.
Es entonces V de Vendetta un buen cómic, pero no sólo para su función de puro entretenimiento, sino como una obra que puede ser absorbida e interpretada desde diferentes puntos de vista, traspasando la edición impresa y quedándose grabada en nuestras mentes.



